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El Caminante de Boisaca

yurei @ 13:57 Tags:

5 de mayo de 1988.

Comisaría de Policía Nacional, Santiago de Compostela, 23.00 horas:

Caminante de Boisaca La noche, densa y silenciosa, estaba repleta de brumas que rodeaban la pequeña vaguada que las vías del tren producen a su paso por Santiago. El expreso Rías Altas se había puesto en marcha. Atrás quedaba la vieja estación , y el maquinista José Aira Martínez se acomodaba en la cabina de mando, consciente de las más de siete horas que quedaban para llegar a su última parada en Madrid. Era un viaje conocido y repetido hasta la saciedad, por lo que una mueca de suficiencia afloró en el funcionario al darse luz verde para iniciar el trayecto. El sonido de la maquinaria, tan cercano y familiar, no indicaba ni en lo más remoto que aquel iba a ser inolvidable. Según reza en el expediente oficial la eterna rutina de este experimentado conductor saltó hecha añicos al adentrarse en los boscosos parajes de San Lázaro, a unos seis kilómetros de la capital de Galicia.

Al tomar la curva cercana al Puente de Paredes, y según se relata en los centenares de documentos que componen el dossier policial, una silueta surgió de la nada, rompiendo la oscuridad de la noche. Espantado, Aira Martínez hizo sonar las señales acústicas del tren ante la total indiferencia de aquel sujeto que deambulaba agitando los brazos por el interior de la vía, dando la espalda al convoy en una actitud inexplicable. Poco más pudo hacer. Fueron segundos, milésimas, tiempo suficiente para que en la retina de este empleado de RENFE quedara grabada la última mirada de aquel desgraciado, que en el último instante giró la cabeza para observar la máquina que se le echaba encima.El atropello fue inevitable. Aira Martínez detuvo el expreso a unos cien metros y sin dudarlo se encaminó rápidamente hacia la cola del vagón dispuesto a auxiliar al accidentado. Pero esta utópica esperanza se truncó definitivamente al contemplar la dantesca escena que surgía ante sus ojos. En los raíles se encontraban las dos piernas, separadas del tronco por el abdomen y con algunos jirones de ropa. Junto a ellas, el resto del cuerpo con múltiples amputaciones y deformidades.El maquinista no pudo reprimir un inmenso escalofrío al contemplar el rostro del finado. El muchacho había sido seccionado en dos partes, y las facciones de su cara aún permanecían agarrotadas en lo que parecía ser un último y lastimero grito de dolor.

Aira Martínez acumuló el valor necesario para, junto al ayudante Carlos Castro, apartar el cuerpo de la vía férrea y cubrirlo con una vieja manta. Acto seguido telefonearon a Luis Vázquez Graña, Jefe de Estación de Santiago para que informara a la policía del fatídico acontecimiento.Minutos más tarde las sirenas de los coches patrulla iluminaban la zona con sus luces intermitentes. La inspección ocular arrojó los siguientes datos: el fallecido era un varón de aproximadamente 1,65 mts; raza blanca; complexión normal; pelo negro, corto y liso; ojos castaños; orejas muy separadas, rotadas hacia adelante y sin circunvoluciones. Vestía una camisa gris muy azulada; jersey gris con hombreras de skay; pantalón negro; y zapatillas deportivas blancas, estas eran un 43 cuando realmente al pie le correspondía un 39. La vestimenta también era varias tallas mayor.. En los bolsillos del pantalón portaba tres billetes de 5.000 pesetas cuidadosamente doblados, uno de 1000 pesetas y dos monedas de cinco pesetas.La autoridad judicial se desplazó al lugar del accidente y ordenó el levantamiento del cadáver y su ingreso en el Departamento de Medicina Legal del Instituto Anatómico Forense.Todo parecía indicar que se trataba de un caso de suicidio, y una vez realizadas las diligencias pertinentes, el expreso Rías Altas continuó su rumbo hacia Madrid con el maquinista y su ayudante presos de un shock emocional.

Polémico cadáver

Cadaver caminante de Boisaca

De un viejo sobre Antolín Doval extrajo la necroreseña que la noche de autos fue realizada al cadáver de Boisaca, sabedor de que las huellas dactilares eran la pieza angular para identificar a un joven sin documentos."Mandamos las huellas a toda la región gallega, con resultado negativo, y también se enviaron a la Central de la Policía Científica de Madrid arrojando el mismo resultado negativo", me afirmó Doval mientras desplegaba en la mesa de madera aquellos añejos documentos repletos de indicaciones en rojo y sobre los que no era muy difícil observar los pertinentes sellos de confidencial. Parecía increíble pero oficialmente aquel hombre de aproximadamente veinte años de edad no estaba filiado en ningún documento nacional. Ante estas primeras dificultades las pesquisas policiales fueron más allá ante un caso que comenzaba a ser incómodo. Además, se daba el agravante de que nadie reclamaba aquel cadáver.Las notas de prensa y la publicidad que se le estaba dando al misterioso asunto no arrojaban la más mínima pista sobre el cada vez más célebre "joven de la vía". La fotografía del supuesto suicida fue publicada por medios de comunicación regionales y nacionales. En esta una medida la policía albergó grandes expectativas, pero una vez más el fruto de las investigaciones fueron absolutamente nulos:"En diversas ocasiones se ha participado en programas de televisión nacionales. Como consecuencia de uno de ellos tuvimos cuatro llamadas, procedían de Icod de los Vinos en Tenerife, de Ceuta, del barrio madrileño de Carabanchel , y por último de Filgueira, una aldea cercana a Santiago. Eran personas que decían que podría tratarse de algún familiar desaparecido. Tras realizar un cotejo dactiloscópico con las fichas de estas personas comprobamos, lamentablemente para la identificación y afortunadamente para estas personas, que ninguna de ellas se correspondía", apuntaba el Jefe del Gabinete Técnico.Todos los resultados eran negativos, este joven no se encontraba en el archivo oficial de desaparecidos. Parecía una versión moderna de un "Kaspar Hauser" hispano, un individuo que había surgido de la nada, apareciendo repentinamente en la caja de la vía sin que nadie lo hubiera visto rondando por el lugar.Su inquietante rostro añadía más incógnitas al controvertido asunto. La cabeza era desproporcionadamente voluminosa, poseía dentición completa con algunas piezas afiladas y salientes. Pero el dato que más llamó la atención de los especialistas fueron las orejas; las tenía absolutamente planas, rotadas hacia adelante y sin dibujo alguno en su interior....

Comentarios(3) »

Lucy — 25-08-2008 - 20:13:54 GMT 1

aaaaah me da tanto miedo esa foto!!! no puedo leer el texto xD

galega — 30-10-2008 - 13:36:39 GMT 1

El cadaver de Boisaca ya tiene nombre y tambien familia. La foto de su blog aparece entre las primeras en la búsqueda de imágenes en google del pueblo de Boisaca.
Sería un detalle que retirase la fotografía.

Argovel — 30-10-2008 - 18:07:38 GMT 1

Delicado tema el que comenta. Dese cuenta de que esa historia existe, y que Google lo "recoge todo". Es inevitable que al buscar Boisaca en fotos aparezca esta, y aunque se quitara de este blog, seguiría estando en algún lugar de la red, puesto que existe, y seguiría apareciendo. La red está llena de imágenes dolorosas de personas que tienen gente que las quiere, pero esas imágenes forman parte de la historia, y seguirán existiendo.

Saludos cordiales.

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