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Vlad Tempes

yurei @ 22:07

portret.jpg Para algunos historiadores, Vlad fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su paí­s y del cristianismo, mientras que para otros se trataba de alguien que torturaba, atormentaba y por supuesto mataba por puro placer. Fue uno de los tres hijos de Vlad "El Diablo", prí­ncipe de Velaquia (antiguo principado danubiano, que formó con Moldavia el reino de Rumania). Hoy en dí­a, constituye dos regiones geográficas bien definidas: la Mutenia, situada al este del rí­o Olt, y la Oltenia, al oeste. El viejo Vlad se gana por méritos propios el apodo de "Dracul" (El Diablo) por su afamada crueldad y sangre frí­a y que posteriormente heredará su predecesor.
Su hijo Vlad reinó como prí­ncipe de Velaquia de 1448 a 1476, año de su muerte. El pueblo le puso como apodo "Tepes" (empalador) ya que esta era su pena capital favorita.
En aquellos tiempos, el trono de Velaquia estaba amenazado desde el exterior por los turcos y
húngaros, y en el interior por los nobles ávidos de poder que luchaban entre ellos. La trágica muerte de su padre, que fue ejecutado por Iancu de Hunedoara en 1447, obligó al joven Vlad a ponerse al lado de los turcos, adversarios de Iancu, con cuya ayuda accedió al trono de Velaquia en septiembre de 1448.
Pero Vlad fue separándose de los turcos y estrechando relaciones con su enemigo Iancu de Hunedoara por cuestiones políticas: el deseo de volver a reinar en Velaquia.
Después de varias guerras y conspiraciones, Vlad volverí­a a reinar y garantizar a sus súbditos la protección contra los turcos y el libre comercio, a cambio de que estos le prestaran ayuda en caso de guerra.
El hecho de que el nuevo prí­ncipe obraba con "demasiada independencia" dio la voz de alarma a
los húngaros y alemanes los cuales fueron modificando su actitud, llegando a solicitar el 14 de
febrero de 1457 a sus súbditos que apoyaran a otros pretendientes. No tardaron en iniciarse una serie de alianzas e intrigas contra el príncipe. En el año 1459, Vlad "Dracul" ordenó empalar a algunos rebeldes destacados y quemar vivos a otros, este sería el inicio de su cruel carrera. Favorecido por la suerte logró atrapar al más peligroso de sus adversarios, Dan Voeivod en la primavera de 1460, al que obligó a cavar su propia tumba y asistir a sus funerales antes de hacerlo decapitar. El 24 de agosto redujo a los últimos rebeldes a los que hizo empalar.
Consolidado su trono, "El Empalador" se alzó contra los turcos a los cuales no les pagaba los
tributos que estos exigí­an. El sultán Muhammad II, el que conquistara Constantinopla, conocedor del temple de su enemigo y el coraje de sus guerreros, prefirió utilizar la cabeza antes que la fuerza. Le envió como mensajero al colaboracionista griego Catavolinos, citándole en Giurgiu (fortaleza y puerto danubiano, no lejos de Bucarest), y cerca de la población escondió a un destacamento de tropas al mando de Hamza Beg que atacarían en el momento oportuno. Vlad fingió caer en la trampa y se presentó con parte de los tributos pendientes y algunos presentes para el Sultán, pero a su vez traí­a a un fuerte contingente de caballerí­a que derróto a los
turcos. Hizo prisioneros al griego y al general otomano, que junto con el resto de los apresados
fueron conducidos a Tirgovisthe, capital de Velaquia, y posteriormente empalados.
Durante su reinado cometió muchos crímenes. Estos son algunos, publicados en Alemania (que los condenaba) y Rusia (que no los condenaba porque pensaban que así era como debía actuar un gobernante para defender a su pueblo y hacerse respetar).

1) La copa de oro: Cualquier ladrón que fuese capturado por Vlad sería empalado. Para demostrar la seguridad que había en la ciudad, colocó una copa de oro al alcance de todos en la plaza central de la ciudad de forma que todos podían utilizarla para beber pero ninguno debía intentar robarla. Y así fue, la copa nunca fue robada.

2) El mercader extranjero: Un mercader extranjero descubrió que durante la noche le habían robado 160 ducados de su carro. Cuando se lo contó a Vlad, este amenazó con destruir la ciudad si no aparecía el ladrón. Una vez este fue capturado fue mandado empalar. Vlad mandó depositar 160 ducados en el carro más una moneda extra. Afortunadamente, el mercader se dio cuenta de que había dinero de más y lo comunicó. Vlad le explicó que era una prueba de honestidad y de no haberlo hecho hubiese sido empalado también.

3) Los dos monjes: Dos monjes fueron al castillo de Vlad Tempes. Cuando éste les preguntó qué les parecían los empalamientos, uno de ellos respondió que hacía muy bien en hacerlos pues era una misión divina castigar el crimen, mientras que el otro lo condenó. Uno de los monjes fue empalado y el otro fue recompensado. Según la versión tradicional rumana y la rusa premió al honesto y empaló al que lo alabó. Sin embargo, los panfletos alemanes invierten el destino de los monjes.

4) El noble polaco: Un noble polaco al servicio del rey de Hungría visitó Tirgoviste en 1458. Dracul lo invitó a cenar y, de repente, ordenó colocar una lanza preparada justo frente a él. Cuando le preguntó que qué pensaba de aquello, respondió que creía que era porque alguien había ofendido al príncipe y Vlad trataba de honrarlo. Éste le dijo que así era, que se trataba de honrar al invitado polaco, cosa que hizo dándole multitud de regalos, y que de haber respondido otra cosa lo hubiera mandado empalar.

5) Los embajadores extranjeros: Unos embajadores de oriente se presentan ante el prícipe. Al llevar turbante no descubren sus cabezas ante él, lo cual está considerado como una falta de respeto. Ante las excusas que estos dan de que no pueden descubrir la cabeza, Vlad decide clavarles los turbantes en la cabeza para que no pudiesen quitárselo nunca más y, por tanto, no hubiese peligro de que sus cabezas quedasen al descubierto.

6) La amante de Vlad: Éste, que empalaba o despellejaba vivas a las mujeres que faltaban a la castidad, tenía una amante en una casa de Tirgoviste. Esta mujer trataba de animarlo siempre y una vez que lo vió bastante deprimido pensó en alegrarlo diciendo que iba a tener un hijo suyo. A Vlad le sentó tan mal que amenazó con matarla si era una broma. Sabiendo ella que sus amenazas eran más que ciertas prefirió seguir con la farsa hasta que Dracul envió a unas matronas a comprobar la verdad de su embarazo. Al descubrir que era falso él mismo se presentó en la alcoba de la mujer y mientras estaba acostada la abrió en canal con un cuchillo desde la ingle hasta los pechos. La dejó morir en agonía no sin antes proclamar su deseo de que el mundo viera dónde había estado.

7) La mujer holgazana: Vlad solía disfrazarse de paisano para ver a su gente trabajar y comprobar quién intentaba engañarle. Se encontró con un hombre trabajando en el campo que parecía falto de mujer por el aspecto de sus ropas. Al preguntarle si no estaba casado éste le dijo que sí. Vlad hizo traer a la mujer y le preguntó qué hacía, y esta le dijo que lavar, hacer el pan y coser. Señalando a las ropas de su marido, Vlad no la creyó y decidió empalarla a pesar de que el marido afirmaba estar satisfecho con ella. Luego obligó a otra mujer a casarse con este hombre no sin antes amenazarla con el mismo destino si no cuidaba bien del campesino.

8) El noble con agudo sentido del olfato: El día de san Bartolomé de 1459 Dracul empaló a 3000 hombres y celebró una fiesta en el lugar de las ejecuciones. Cuando vio que uno de los nobles se tapaba la nariz en la comida porque no soportaba el hedor de los muertos, Vlad mandó empalarlo en un palo más alto que a los demás para que el aire le fuera más limpio. En otra "fiesta" parecida a esta, un embajador extranjero le pregunta a Vlad por qué anda entre tanta peste de muertos en descomposición. Cuando éste le pregunta que qué le importa a él, el embajador, para quedar bien, le dice que es porque se preocupa por la salud del príncipe. De igual modo, Drácula lo empala más alto que a nadie para que no tenga que notar los olores.
9) La quema de pobres y enfermos: Dándose cuenta de que el número de pobres y enfermos aumentaba considerablemente en Valaquia, Vlad decidió invitarlos a todos a un gran festín para demostrar que en su reino no cabían pobres. Dracul acondicionó las caballerizas y establos de su castillo para celebrar el festín. Cuando estaban en medio del gran banquete, Vlad se presentó y les preguntó si querían vivir sin preocuparse ni faltarles nada. Cuando le respondieron que sí prendió fuego a la sala de tal modo que ni uno solo pudo escapar. Cuando le preguntaban, Dracul justificó esta acción como una forma de librar a los demás de tener que cargar con ellos. De este modo, según él, dejaba de haber pobres en su reino. El número de los muertos cambia según el autor, pero ronda en torno a los 5000. Y el total de todas sus muertes ronda las 30000.

Finalmente, Vlad "Dracul Tempes" (el diablo empalador) moriría en 1476 tras una emboscada de los turcos. Le cortaron la cabeza y la enviaron a Estambul donde se exhibió públicamente.

Vlad Dracul no era un vampiro ni bebía sangre. Fue el personaje histórico en el que se inspiró Bram Stoker para su novela.

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